LA BALLENA BASILIA
La ballena Basilia es una ballena azul muy
guapa y muy simpática. Vive en los mares de todo el mundo, porque nada muy bien
y los recorre de punta a punta, del Polo Norte al Polo Sur, y se los conoce a la perfección.
Pero la ballena Basilia, que se llama Basilia
porque es una reina como todas las ballenas, estaba enferma.
Basilia come plancton muy rico de los mares y
peces más pequeños que ella. Cuando viaja moviendo su aleta enorme, abre la
boca y come casi sin darse cuenta. Es muy grande y tiene que comer mucho para
estar fuerte y hacer esos viajes tan largos.
¿Por qué estaba enferma? Porque en los mares no
sólo hay plancton y pececillos. Los mares están llenos de plásticos que los
humanos echan al mar, o llegan por los ríos, o ¡por el aire! Y la pobre Basilia
se los traga cuando abre la boca dentro del agua.
Basilia estaba muy malita. Tenía plásticos en
la tripa y pegados a la piel. Y nadaba muy despacio. Y tenía ganas de vomitar,
como si estuviera mareada.
Tuvo mucha suerte ―otras ballenas no la tienen
y se mueren con dolores de tripa y muchas heridas en la piel―: se encontró con
un barco que se dedicaba a rescatar a las ballenas. El barco se llamaba: El Eco
Ciudad de Getafe. ¡Qué casualidad!
Fernanda, una joven científica, vio a Basilia
con su catalejo.
―¡Salvemos a Basilia! ―dijo a sus compañeros.
Salieron con unos botes del barco, limpiaron a
Basilia por fuera y le dieron medicinas para que expulsara todos los plásticos
de la tripa. Y Basilia volvió a nadar feliz como siempre.
Lo que no sé decirte es cómo sabía Fernanda el
nombre de Basilia.
Carlos
2 de febrero de 2022
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