50 cortos cuentos
de normales cosas
¡CUIDADO, SATURNINO!
La puerta del patio estaba abierta. Debajo de la parra, en una cómoda hamaca, don Saturnino leía un libro de policías y ladrones. Dio un gran bostezo y, en ese momento, le cayó en la boca una uva agria del último racimo de la parra.
—¡Aj, me ahogo! ¡Me falta el aire! ¡Me voy a morir! —pensaba con angustia, hablar no podía.
Saltó de la hamaca, ¡adiós comodidad!, y empezó a dar vueltas por el patio a toda velocidad, dándose golpes con la mano abierta en el pecho, que, debajo de la camisa, se le puso muy colorado.
—¡Dichosa parra! ¡Dichoso racimo! ¡Dichosa uva! —pensaba, ya sabéis que no podía hablar, ni siquiera toser.
Tenía la cara morada como la breva de un higo, y el pecho rojo como un pimiento rojo. ¡Qué manotazos se daba!
Pasó por allí una paloma bizca que veía muy poco. Con su pelo pajizo alborotado, don Saturnino miraba al cielo y abría mucho la boca, buscando el aire que le faltaba. ¡Se ahogaba de todas todas! La paloma cegata y bizca, creyendo que la cabeza de don Saturnino era un nido abandonado con un huevo muy gordo en el centro, bajó en picado y le pegó un picotazo en la nariz, con la intención de romper el huevo-nariz y sorberlo con su pico.
Con el picotazo, la uva agria salió disparada de la boca de don Saturnino. Al vuelo, a pesar de no ver un pimiento, ni rojo ni verde, la paloma la cazó en una corta pero perfecta parábola, y continuó volando con la uva en el pico. No sabía lo que llevaba, pero estaba muy contenta con el botín y su propia habilidad para conseguirlo.
Don Saturnino dio una bocanada inmensa de aire y gritó:
—¡He salvado la vida! ¡Aleluya!
Después de cinco o seis bocanadas profundas, notó el dolor de la nariz, que le sangraba un poco. Pero ¿qué es un picotazo en la nariz en comparación con perder la vida asfixiado?
Se puso una tirita y continuó leyendo, con la mirada hacia abajo y la boca cerrada, porque en boca cerrada no entran moscas, ni uvas.
Carlos
(06/10/2024)

Un hermoso cuentecillo, don Carlos, lleno de ingenuidad y ternura, como siempre. Abrazos.
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