
LÁGRIMA, EL PETIRROJO Y EL JOVEN CONEJO
La gata Lágrima no ha visto a la
rana zambullirse en el agua, pero ha oído el chop. Las gotas de lluvia forman
en el agua pequeñas ondas y parece que cantan una canción de primavera. Las
gotas mojan la piel de tres colores de Lágrima, que mira atenta la charca
esperando que la rana saque la cabeza.
Un
petirrojo vuela alrededor de la charca y baja a beber.
—¿Qué
haces, gata de tres colores? —pregunta a Lágrima.
—Espero que
la rana saque la cabeza del agua, petirrojo.
El
petirrojo bebe tranquilo. Sus plumas naranjas, azules y grises también se
mojan.
Se acerca
un joven conejo, curioso de saber qué miran la gata de tres colores y el
petirrojo.
—Esperamos que
la rana saque la cabeza, joven conejo —le dice la gata Lágrima.
Los tres se
mojan, escuchan la canción del agua y esperan pacientes a la rana.
De repente,
la rana saca la cabeza, remueve el agua y el arco iris se retuerce y desaparece.
—¡Oh! —exclaman
Lágrima, el petirrojo y el joven conejo mirando la charca y los ojos saltones
de la rana.
Esa sensibilidad hay que encauzarla de algún modo. Hay mucho color. Mójate! Un abrazo.
ResponderEliminarGuillermo.
ResponderEliminarEstás creando un universo de color en tiempos grises. Sigue que queda condena entoavía. Abrazos. Cuidaos.
Un cuento que combina el gris ambiental de la lluvia con el colorido de sus personajes y del arco iris. La aparición nuevamente de la lluvia nos hace esperar que volverá el arco iris y, tal vez, la rana. Gracias, Carlos, por otro cuento entrañable.
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